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El conflicto: gestionarlo o afrontarlo
Siempre que aparece
un conflicto en un equipo de trabajo la gente tiende a eludirlo.
Se trata de un error porque precisamente lo malo no es la existencia
del conflicto sino su mala gestión. Con carácter
general podría afirmarse que: Un equipo sin conflictos
es un equipo que no existe, más todavía, un equipo
sin preparación para gestionar positivamente sus conflictos
es un equipo condenado a morir.
Como la existencia de conflictos siempre
plantea malestar en los equipos, se plantea el llamado "método
secuencial abierto" (Díaz de Santos) que parte de
la escucha como el elemento fundamental en la solución
de conflictos en equipos de trabajo, de ahí que la primera
norma de actuación sea la de que el otro escuche, haciendo
por consiguiente una descripción clara del problema en
cuestión (estas fases serán detalladas en posteriores
explicaciones), para clarificar el problema en sí se sugiere
establecer turnos de preguntas y respuestas con el objetivo final
de que cada parte exprese sus sentimientos hacia el problema en
sí, y además comprendan las posturas de los contrarios
y poder llegar a una solución o acuerdo y saber cómo
llevarla a cabo.
Establecíamos el elemento de la escucha
como paso previo fundamental en el método secuencial abierto,
para poder llegar a ella, es importante primero relajarse (aunque
en ocasiones debido al alcance del problema resulte más
complicado), tratar de ponerse en el lugar de la otra persona
e, incluso tratar de entenderla es recomendable, hay, además
que respetarla y que se sienta oída.


Otra estructura es la que muestro a continuación para la
resolución de conflictos (Make a Team):

Lo importante de esta estructura es entender que el conflicto
se sostiene sobre dos pilares básicos: uno emocional y
otro estructural.
A la hora de resolver un conflicto se deben
considerar las dos partes, la racional y la emocional. Por ello
en un primer momento lo que se debe hacer es detectar las causas
que provocan ese malestar emocional. Normalmente este malestar
emocional tiene su origen en problemas estructurales, tales como
el mal diseño de estructura en cuanto a organización
interna, roles... Una vez realizado este primer paso hay que empezar
una acción terapéutica a través del líder
(terapeuta) para evitar que el conflicto resulte inmanejable.
Debe restañar provisionalmente las heridas y restablecer
los equilibrios vitales para pasar luego a las medidas más
profundas a través de:
· Imposición: imponer medidas
lógicas y racionales.
· Concesión: para evitar que
el conflicto vaya a más a veces puede resultar provechoso
hacer concesiones parciales.
· Comprensión: hacer ver a
alguna de las partes que comprendes sus razones.
· Negociación.
A continuación se debe resideñar
la estructura que causó el conflicto (repararla) y finalmente
es fundamental restablecer el sentimiento de justicia evitando
que nadie salga perjudicado con el conflicto.
Fuente: María Escat
(27/09/2002
www.winred.com
Fecha: 03/10/2002
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