| El
posicionamiento en los buscadores de Internet
Todas las empresas con cierta entidad,
hoy en día disponen de un sitio web, pero muchas de ellas
se plantean si esta presencia en la Red ha sido una inversión
o un mero gasto de representación.
Para que nuestra presencia en Internet
sea rentable es necesaria la promoción de nuestro sitio,
y una de las herramientas más rentables para dar a conocer
nuestro site y generar visitas son los buscadores.
Aparecer en los principales buscadores
internacionales, nacionales y en los específicos de nuestro
sector es principal, pero no lo es menos aparecer en un lugar
destacado según ciertas palabras clave que definan nuestro
negocio en la mente de nuestras audiencias. Puesto la mayoría
de los internautas se conforman con los primeros resultados
proporcionados por el su buscador favorito.
Y para aparecer en un lugar destacado en
estas útiles herramientas de búsqueda debemos
conocer su funcionamiento interno. Los buscadores se dividen
en dos grandes grupos: los índices y los motores de búsqueda.
Los índices
Los índices dividen la información en un árbol
temático de categorías y subcategorías.
Aquí el ejemplo paradigmático sería Yahoo!,
que nos presenta una serie de grandes categorías temáticas
entre las que encontramos la subcategoría "Economía
y Negocios", dentro de ella "Empresas", y esta
a su vez contiene entre otras "productos y servicios para
empresas" y así sucesivamente hasta ir acotando
la amplitud de la categoría de sitios web, ya que no
se nos permitirá proponer la inclusión de nuestro
sitio web en una categoría demasiado amplia. En los índices
lo esencial es encontrar la rama ideal de este árbol
temático en la cual ubicar nuestro sitio web, y digo
nuestro sitio, puesto que en los índices sólo
es posible incluir una página (normalmente la principal)
a su directorio, aunque a menudo es posible incluirlo en dos
o tres categorías. Para encontrar esta categoría
ideal en la cual debería estar nuestro web, la estrategia
a seguir es puramente marketiniana; ponerse en la piel de nuestro
público y pensar en qué categoría nos buscará.
Para ello, podemos ayudarnos de un estudio de mercado, y como
no, del sentido común y de la observación de en
qué categoría se encuentran ubicados nuestros
principales competidores. Pero cuidado, quizá ellos no
lo hayan echo tan bien y no se encuentren en la categoría
ideal. Lógicamente dependiendo de la amplitud de nuestros
productos o servicios, será más obvio o más
difícil hallar esta categoría ideal. No obstante
tras nuestra petición de alta existe un proceso de revisión
humano e incluso podemos proponer una nueva categoría
si no nos encontramos debidamente definidos por ninguna de las
existentes.
Y sobre este proceso de revisión humana es sobre el que
quiero hablar a continuación, puesto que es este el segundo
factor que más diferencia a los índices de Internet
de los motores de búsqueda. Cuando proponemos el alta
de nuestro sitio en el índice de turno, se nos pide toda
una serie de datos, como: Título de la página,
URL, Definición, Ubicación geográfica,
persona de contacto y correo electrónico... Y finalmente
nuestro site es revisado por un surfer (un especialista en catalogar
recursos) del índice que considera si nuestro site cumple
con los estándares de calidad requeridos y si está
bien clasificado en la categoría elegida por nosotros.
Vemos que esto es lo único que conoce el índice
de nuestro sitio web; los datos suministrados en el formulario
de petición de alta en el buscador. Por lo que debemos
ser extremadamente cuidadosos en la definición que enviamos
de nuestro site.
Motores de búsqueda
El caso de los motores de búsqueda es bien distinto.
Podemos tomar como ejemplo a Google, y veremos que la única
información que proporcionamos a un motor es la dirección
URL (por ejemplo: www.miempresa.com) y quizá una dirección
de correo electrónico. El resto del proceso se realiza
de forma automática, ya que nuestra petición de
alta en el buscador entrará en la cola de trabajo de
un programa de software llamado spider (araña) que visitará
la página que hemos dado de alta y a partir de ella todas
las que se encuentren enlazadas y así sucesivamente.
Simultáneamente nuestras páginas serán
indexadas utilizando complejos algoritmos, para ser devueltas
como resultado cuando un internauta utilizando el buscador,
introduzca un término que se encuentre en alguna de ellas
y haga una petición de extracción de información
de su ingente base de datos. Vemos de esta forma que nuestro
web puede aparecer en algún motor de búsqueda
por la simple razón de que otra página de un tercero
que está incluida en el buscador enlaza a ella en Internet.
Así, en los motores de búsqueda, para obtener
una notable posición, lo esencial es el código
de nuestras páginas, algo que era verdaderamente indiferente
en el caso de los índices.
Teóricamente con sólo dar
de alta nuestra página principal el buscador indexará
todas las páginas que cuelgan de ella, pero habitualmente
nos encontraremos con problemas derivados de la ventaja que
se concede a las altas de pago frente a las gratuitas; el primero
es el tiempo a esperar para que nuestro sitio sea introducido
en la base de datos del motor de búsqueda, que puede
variar entre varias semanas a varios meses según el motor
en cuestión. E incluso a menudo tras este dilatado periodo
de tiempo, no seremos indexados en sus bases de datos. Y esto,
en los motores que aún admiten el alta gratuita.
Como recomendación, si nuestro tiempo
y energías son limitadas deberemos optar por el alta
de pago en algunos buscadores.
Si conocemos las interacciones entre los distintos buscadores
de Internet, descubriremos que la inclusión en alguno
de ellos puede suponer la sucesiva inclusión en otros
que a menudo son más "duros" con las admisiones.
Una vez que conseguimos que nuestro web aparezca en los buscadores,
nuestro trabajo no habrá hecho más que empezar,
ya que lo realmente valioso es aparecer en los primeros lugares
por aquellas palabras clave que nuestros públicos utilizan
para buscar nuestra categoría de productos, y esta si
que es una verdadera guerra, puesto que en esa lucha estamos
frente a nuestros principales competidores, que también
batallarán por mejorar la posición de sus páginas
frente a las nuestras y las de otros competidores. Desde luego,
que la complejidad dependerá de la popularidad de las
palabras clave por las que queramos aparecer de forma destacada
en el buscador.
Posicionamiento
en los buscadores
Realmente cada buscador valora de distinta forma el código
de nuestras páginas para ubicarla en una u otra posición
de su ranking, así por ejemplo Google valora especialmente
cuantas y que tipo de páginas apuntan hacia las nuestras,
aplicando una lógica bastante humana, según la
cual si muchos y especialmente importantes hablan de uno, es
que uno es importante. Otros motores como AltaVista valoran
los Meta Tags (unas líneas de código que informan
al motor acerca del contenido de nuestras páginas), etc.
En general, los buscadores se fijan en la frecuencia o densidad
y ubicación con la que aparecen ciertos términos
en nuestras páginas, para ubicarlas en un lugar superior
de sus resultados frente a otras páginas, en las cuales
la frecuencia y ubicación de este término que
el navegante ha introducido en la caja de búsqueda del
motor aparece.
Así, una palabra que está presente en nuestra
misma dirección de Internet (www.palabra.com) indica
un elevado nivel de coincidencia si es el término buscado
por el internauta. Después es especialmente valorada
esta palabra, en el título del documento, en el primer
párrafo más que en el segundo... Si está
en mayúscula es más valorado al igual que si está
en negrita... Si aparece dos veces en una frase más que
si aparece una, etc.
A estas alturas, seguro que a más de un lector se le
ha pasado por la cabeza, la idea de llenar de términos
clave la página para que aparezca en las primeras posiciones
del buscador, pero lamentablemente esto ya esta contemplado
por estas herramientas que si encuentran demasiadas palabras
repetidas o un texto de tamaño muy pequeño o con
el mismo color que el fondo, etc, penalizarán nuestras
páginas o incluso las eliminarán de la base de
datos por tratarse de técnicas de spam (técnicas
de promoción ilícitas)
Fuente: Javier Maldonado
Director de Marketing
www.marketalia.com
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