STPP, UNA INICIATIVA BAJO SOSPECHA.

La última iniciativa de Microsoft parece, a primera vista, digna de elogio. Sin embargo, ¿cómo no dudar de Microsoft? Especialmente cuando la iniciativa tiene que ver con la seguridad, un terreno en el que el gigante de Seattle es especialista (en provocarla, no en resolverla).
Empecemos por el principio. Microsoft acaba de presentar en España el Strategic Technology Protection Program (STPP), con cuatro meses de retraso respecto a su anuncio en EE UU el pasado mes de octubre, todo hay que decirlo, el cual consta de dos fases: la primera, llamada "Get Secure", y la segunda con el nombre "Stay Secure".
En este programa, Microsoft proporciona herramientas gratuitas y soporte técnico a empresas de cualquier tamaño para que, en la primera fase, comprueben si sus entornos informáticos se encuentran suficientemente seguros y puedan resolver los problemas que se hayan detectado. Básicamente, lo que se pretende es que los usuarios actualicen adecuadamente sus sistemas instalando las actualizaciones de seguridad ofrecidas por la propia Microsoft. Para ello ofrece un teléfono gratuito para asistencia técnica (902.197.198).
En la segunda fase se pretende prolongar en el tiempo la seguridad que se consiguió en la primera, y para ello Microsoft propone el "Windows Update Corporate Edition Program", un sistema para que los administradores de sistemas puedan controlar con eficacia la actualización de sus instalaciones.
Hasta aquí los hechos (de una forma muy resumida), y ahora vamos con las opiniones.
Aunque la empresa de Bill Gates tiene una habilidad digna de elogio para vender "humo", y en esa línea hay que reconocer que la STPP es una campaña de marketing que no aporta nada especialmente novedoso, no cabe duda de que cualquier iniciativa que provoque una concienciación en el sector sobre el grave problema de la inseguridad siempre debe ser bien recibida.
No obstante, hay algunos matices en la propuesta de Microsoft que conviene destacar para no dejarse engañar.
El primero es que se dice que la STPP intenta disminuir el tiempo que tarda el usuario en actualizar sus sistemas, haciéndole parecer como el responsable de la vulnerabilidad detectada en el programa. Y aunque es verdad que hoy por hoy es imposible pretender desarrollar programas que sean absolutamente seguros, no es menos cierto que las diferentes versiones de Windows salen a la venta plagadas de errores y fallos de seguridad, que posteriormente se van corrigiendo.
Pero no es solo eso, sino que en muchas ocasiones, de forma general nos atreveríamos a decir, los parches y actualizaciones salen en inglés, teniendo que esperar los usuarios de otros idiomas semanas, o incluso meses, para tenerlas disponibles.
Por ello conviene poner las cosas en su justa dimensión. Y si bien hay que dar la bienvenida a esta iniciativa de Microsoft por incrementar la seguridad en los sistemas de sus usuarios, no estaría de más que invirtieran algo más de tiempo en depurar sus productos antes de ponerlos en el mercado. Porque haciéndolo así ellos ganarían en prestigio y nosotros nos ahorraríamos muchos quebraderos de cabeza.
Luis Camacho
CEO de ALBANOVA

Fuente: Boletín Albanova.com Año III n°99.
FECHA: 25/02/02